Por Brenda Norrell
Censored News
En français
29 janvier 2023
Traducción Lise Bouzidi

Museos de Estados Unidos guardan miles de restos Apaches. Hace veinte años, mientras acampaba en el monte Graham, Raleigh Thompson, miembro del Consejo Apache de San Carlos, describió cómo la Skull and Bones Society de la Universidad de Yale había saqueado la tumba de Gerónimo en Fort Sill, Oklahoma.

Ahora, una nueva base de datos revela que los restos de antepasados Apaches -Apaches de San Carlos, Apaches mescaleros, Apaches de Fort Sill y de la tribu Apache de Oklahoma- están en museos y no se han puesto a disposición de los descendientes para su devolución, como exige la Ley de Protección y Repatriación de Tumbas de Nativos Americanos.

Hoy, el Museo de la Universidad de Arizona, en Tucson, alberga miles de restos de Apaches y de otras naciones indígenas, según revelan los datos que acaban de publicar ProPublica y NBC News.

Las tumbas de antepasados Apaches fueron saqueadas principalmente en Colorado, Arizona, Nebraska y Nuevo México.

James Riding In, profesor Pawnee, afirma que las recompensas pagadas por los museos -incluido el estudio racista de los cráneos y la inteligencia humana del Smithsonian- habían dado lugar a robos de tumbas, asesinatos y masacres.

Muchos museos, universidades, ministerios y otras instituciones conservan al menos 5.600 restos de nativos extraídos de condados importantes para la tribu Apache de San Carlos, que no están siendo devueltos.

Estas y otras instituciones conservan los restos de al menos 4.000 nativos de Fort Sill, Oklahoma, y al menos 4.900 restos de la tribu apache Mescalero.

La larga lista de instituciones en cuestión se publica al final del artículo de Censored News.

El caso de Gerónimo

Geronimo, un Apache Chiricahua, murió de neumonía en 1909, en Fort Sill, Oklahoma.

Hace veinte años, mientras acampaba en el monte Graham durante la Carrera Sagrada Apache de 2003, Raleigh Thompson, miembro del Consejo Apache de San Carlos, describió cómo el Museo de la Skull and Bones Society de la Universidad de Yale había saqueado la tumba de Gerónimo en Fort Sill, Oklahoma, y exhumado su cuerpo en 1918. La Skull and Bones Society admitió ante los líderes Apaches en 1986 que tenían un cráneo al que llamaban “Gerónimo” en su museo secreto de New Haven, Connecticut, y silenció a la delegación Apache de San Carlos. Sin embargo, sus restos no fueron devueltos.

El saqueo de su tumba quedó al descubierto cuando los líderes Apaches recibieron una foto e información en la década de 1980. El informante, que temía por su vida y nunca fue identificado, había enviado a los líderes Apaches una foto de los restos de Gerónimo expuestos en una vitrina en el museo secreto. El informante también había proporcionado una copia del cuaderno de bitácora de la Skull and Bones Society, en el que se mencionaba el saqueo de la tumba en 1918. Según el cuaderno de bitácora, Prescott Bush, abuelo de George W. Bush, y otros cinco oficiales de Fort Sill, Oklahoma, profanaron la tumba de Gerónimo. Thompson habla de la implicación de la familia Bush en la Yale Skull and Bones Society, una sociedad secreta de la que son miembros los presidentes estadounidenses. Refiriéndose al abuelo del presidente George W. Bush, Thompson dice: “Prescott Bush lo exhumó”

Tras recibir esta información, el entonces presidente de San Carlos, Ned Anderson, Thompson y el abogado tribal Joe Sparks formaron parte de una delegación Apache que se reunió con un miembro de la familia Bush y de la sociedad secreta. En una serie de reuniones, se entrevistaron con los dirigentes de Skull and Bones en Nueva York en 1986. Thompson dice, sin embargo, que el cráneo que la Skull and Bones Society ofreció devolver era el de un niño, no el de Gerónimo, y los Apaches se negaron. “Admitieron que llamaban Gerónimo a este cráneo. Pero el cráneo que querían darnos era tan pequeño que parecía el de un niño. Por esta razón no quisimos llevarnos el cráneo”.

Según Thompson, la Sociedad tenía otros objetos de Gerónimo, un hueso de su codo y el bocado de su caballo y correas. Estaban expuestos en una vitrina del museo, en la “tumba” de la sociedad secreta, como se ve en la foto recibida por los líderes Apaches. Según Thompson, “Gerónimo dejó aquí su rifle y su pipa de la paz, cuando se lo llevaron” de San Carlos.

Durante la concentración en el Monte Graham, Thompson converso con los jinetes.

“El hombre blanco está destruyendo los océanos, matando el agua y los peces con petróleo y contaminando la tierra con uranio”.

“Los indios ven el corazón de los árboles, la belleza de la montaña. Es una montaña viva.”

“Ahora el hombre blanco ha venido a cortar los árboles de esta montaña sagrada. Es lo mismo que saquear la tumba de Gerónimo y ponerla en su museo”

Raleigh Thompson fue miembro del Consejo Apache de San Carlos durante 20 años. Pasó al Mundo de los Espíritus a los 75 años en 2015.

Tras una larga lucha para proteger el Monte Graham, la Universidad de Arizona en Tucson y el Papa han asumido la responsabilidad de colocar sus telescopios que profanan el Monte Graham.